miércoles, 22 de abril de 2015

PARTE 2: ALIMENTACIÓN CRUDA Y VEGANA


PARTE 2: ALIMENTACIÓN CRUDA Y VEGANA
Convencida de que una dieta en la que predominan los alimentos crudos es la mejor, la gran pregunta me formulo es ¿cómo hacerla viable para todo el mundo?¿cómo aproximarla de manera real para que sea sostenible a largo plazo?¿cómo dar las claves necesarias para que todo aquel que realmente quiera ver incrementadas su salud y su vitalidad tenga acceso a sus beneficios, sin caer en extremismos?
¿Es necesario llevar una alimentación 100% crudivegana para tener una salud radiante?
Y mi respuesta es, definitivamente NO. Se puede alcanzar el estado de salud deseado, se puede rejuvenecer y radiar belleza con una alimentación con un alto porcentaje de frutas y verduras crudas, así como grasas de calidad.
De hecho, tras mis primeras experiencias con el raw food, debo decir que encuentro mucho más equilibrado el uso de cereales cocinados que el exceso de frutos secos en el que fácilmente se puede caer, en el intento desesperado de evitar a toda costa los cereales.
Dicho esto, decirte que esto que sigue es mi regalo para ti. Si eres una de las increíbles personas que ha decidido tomar las riendas de su salud, sigue leyendo, te aseguro que si te comprometes, las recompensas y satisfacción que experimentarás serán enormes.
Anotar que escribo este texto basándome en una alimentación vegana, si aún consumes productos animales, ya sean huevos, carnes, pescados o lácteos, no te sientas excluido, tu también puedes beneficiarte de mi enfoque, aunque espero motivarte para que poco a poco vayas aparcando esa costumbre, nada favorecedora de tu salud y en absoluto compasiva por nuestros preciosos y nobles hermanos, los animales.
La primera gran pregunta es:
¿Cubre una dieta vegana que excluye alimentos procesados (como derivados de la soja) todos los nutrientes que necesitamos?
Definitivamente si. Una dieta que se basa en el consumo de frutas, verduras, semillas, cereales y algas nos aporta todas las vitaminas, minerales, ácidos grasos y amioácidos (proteínas) que necesitamos.
Con la excepción de la vitamina B12. Esta importantísima vitamina la crean bacterias que se encuentran en los suelos fértiles y que pasan al tracto digestivo en la ingesta de plantas y hierbas sin higienizar. Debido al uso de fertilizantes y abonos químicos que hacen que la vida sea difícil para estas bacterias, humanos y rumiantes comenzamos a tener serias deficiencias. Aunque es cierto que los comedores de carne lo tienen más fácil ya que la metabolizan a través de la carne de los animales de granja (normalmente suplementados de manera artificial por granjeros).
Además debido a la constante higienización a la que son sometidos nuestros productos antes de llegar a nuestra mesa, ésta se hace muy difícil de conseguir. Así que en cualquier caso se aconseja suplementarse para asegurar que no hay riesgo de carencia.
Frutas:
¿Sabías que la fruta es el único alimento que no necesitamos decorar con absolutamente nada para que nos resulte delicioso?¿Te lo habías parado a pensar? ¿eres capaz de salivar con una lechuga sin imaginar un plato?¿eres capaz de salivar viendo una vaca pastar?¿eres capaz de salivar viendo una fruta fresca, imaginando el momento en el que la vas a morder y disfrutar?
Las frutas crudas son nuestra comida fisiológica por excelencia. Éstas nos aportan energía (en forma de carbohidratos), se digieren rápidamente, tan solo tardan unos 20-30 minutos, sus nutrientes alcanzan rápidamente las membranas celulares. Tienen el poder de disolver y arrastrar otros residuos metabólicos y además no dejan restos. Son comida rápida y totalmente limpia. Y cuando están en su punto, son totalmente alcalinas.
Las frutas nos aportan minerales, vitaminas, ácidos grasos, aminoácidos y agua de primera calidad.
Hojas verdes:
Nos depuran, oxigenan, alcalinizan y mineralizan. En ellas encontramos todos los aminoácidos necesarios que nuestro organismo necesita para construir las tan debatidas y necesitadas proteínas. Además nos aportan clorofila, cuya estructura molecular es prácticamente igual a la hemoglobina de nuestra sangre (tan solo se diferencian por una molécula de hierro en nuestra sangre, versus una de magnesio en la clorofila de las plantas). Esta composición tan similar hace que la clorofila sea una perfecta regeneradora de nuestra sangre así como que transporte oxígeno a nuestras células y tejidos. También actúa como quelante, haciendo que metales pesados y residuos tóxicos derivados de una mala alimentación y polución sean expulsados de nuestras células.
Grasas saludables
Las grasas son necesarias para nuestra salud. Entre otras cosas, éstas protegen a las membranas celulares de la oxidación, lubrican articulaciones, ayudan a mantener nuestra piel hidratada, y protegen al sistema inmunológico. Pero deben de ser de calidad y consumidas con moderación. Se deben evitar al máximo las grasas sobrecalentadas, ya que estas son gravemente deterioradas y son grandes formadoras de radicales libres.
Las mejores fuentes de grasas son los frutos secos y semillas, aguacates, olivas, aceite de coco, de oliva y de aguacate (o cualquier aceite de calidad bien embotellado y protegido de la luz solar). Pero idealmente y principalmente de frutos secos, semillas y aguacates y olivas. Ya que éstos son la fuente original y tienen menor riesgo de enranciarse que los aceites.
Si queremos tener una buena salud y energía, debemos de prestar especial atención a la cantidad de grasas que consumimos, pues a pesar de ser necesarias, no necesitamos grandes cantidades para cubrir nuestras necesidades diarias. Además éstas son el alimento que más nos cuesta digerir.
Añadir muy brevemente que debemos de prestar especial atención en procurarnos Omega 3, las mejores fuentes de omega 3 en una dieta vegana son:
Lino, semillas chía, semillas de cáñamo
Una cucharada de cualquiera de estas semillas al día es suficiente para obtener la cantidad recomendada.
Hierro:
Mineral imprescindible y del que fácilmente tenemos carencias. Especialmente las mujeres, debido a la pérdida que tenemos durante la menstruación. Éste se encuentra fácilmente en una dieta vegetal, pero tenemos que procurar no tomarlo con alimentos como café o te ya que éstos inhiben su absorción. Por contra, la vitamina C ayuda a su absorción.
¿qué alimentos vegetales son ricos en hierro?
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Hojas verdes
remolacha
col
lechuga
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perejil
lentejas
quinoa
tempeh
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orejones
uvas pasas
dátiles
semillas de sésamo
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semillas de calabaza
semillas de girasol
algas
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Calcio:
¿Si no tomamos lácteos, tendremos carencias de calcio? Mito. No voy a explayarme aquí acerca de lo mal que nos sienta la leche, si quieres puedes leerte este otro artículo, también encontrarás numerosos escritos y documentales en internet.
Pero si que voy a pedirte, que si realmente deseas mejorar tu estado de salud, evites totalmente los productos lácteos. Sobre todo los de vaca. En caso de que de momento sea muy difícil para ti evitarlos, redúcelos al máximo y elígelos de cabra u oveja, ya que al menos estos los podemos digerir un poco mejor.
¿qué alimentos vegetales son ricos en calcio?
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Hojas verdes:
– espinacas
– endivias
– acelgas
– col
-…
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brócoli
pepino
algas
legumbres
tempeh
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almendras
semillas de sésamo
higos
uvas pasas
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Proteínas
Uno de los grandes mitos de nuestra sociedad. Y una de las grandes preguntas que todos los que no consumimos productos animales tenemos que contestar a menudo ¿cómo conseguimos nuestras proteínas si no consumimos productos animales?
Las proteínas se construyen a partir de aminoácidos. Existen 23 aminoácidos, 15 que nuestro cuerpo es capaz de fabricar y 8 llamados esenciales (significa que nuestro cuerpo no los genera, con lo que tenemos que conseguirlos en los alimentos).
Los aminoácidos son la base de todo proceso vital ya que son absolutamente necesarios en todos los procesos metabólicos.
Sus funciones más importantes son:
  • el transporte óptimo de nutrientes y
  • la optimización del almacenamiento de todos los nutrientes (es decir, agua, grasas, carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas).
De hecho, cuando consumimos un producto animal, como por ejemplo la carne, el cuerpo, para crear proteínas, primero tiene que romperlas en aminoácidos para volver a construir proteínas. Sin embargo cuando comemos alimentos vegetales ricos en aminoácidos, el cuerpo construye proteínas a partir de los aminoácidos. Como puedes observar. El cuerpo se ahorra un paso innecesario en la construcción de proteínas cuando coge los aminoácidos directamente de origen vegetal.
Todos los aminoácidos se encuentran de forma abundante en semillas, frutos secos, cereales, verduras, frutas y brotes. Y a diferencia de lo que se cree, no es necesario consumir proteínas completas en cada comida para cubrir las necesidades, éstas se pueden ir tomando a lo largo del día. así que si se sigue una dieta en la que éstos alimentos abundan de forma variada, tendremos nuestras necesidades cubiertas.
Encontramos aminoácidos en: semillas, cereales, verduras, frutas, setas y algas
Buenas fuentes de aminoácidos son:
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Semillas
frutos secos
coliflor
espárragos
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coles
brocoli
espinacas
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legumbres
calabaza
setas
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Unos pocos alimentos vegetales contienen TODOS los aminoácidos esenciales, considerándose así, proteína completa):
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Quinoa
cáñamo
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amaranto
trigo sarraceno
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semillas chía
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En caso de creer que se puede tener carencia, o cuando nos encontramos de viaje, se pueden tomar suplementos muy concentrados, como la proteína de cáñamo.
Germinados (brotes)
(No son estrictamente un grupo de alimentos, pero merecen mención especial debido a sus innumerables beneficios)
Son pequeñas bombas de salud (nutricionalmente hablando). Su riqueza enzimática, clorofila, aminoácidos, minerales, vitaminas y oligoelementos vivos los convierte en alimentos completos.
Cuando germinamos una semilla, sus enzimas se activan y generan una serie de transformaciones:
• Se sintetizan vitaminas.
• Las proteínas complejas se transforman en aminoácidos simples, haciendo que su contenido proteico sea más asimilable.
• Las grasas se transforman en ácidos grasos.
• El almidón se convierte en azúcares más simples que exigen menos esfuerzo al aparato digestivo.
• Las vitaminas (C y E ) y los minerales (calcio, fósforo, hierro, potasio y magnesio) se multiplican.
• Si los dejamos brotar hasta que aparecen las primeras hojas, se forma la clorofila, que es muy similar a la hemoglobina. La clorofila lleva oxígeno a las células y es muy desintoxicante y regeneradora del organismo.
• Los ácidos y las toxinas que de forma natural acompañan a la semilla se descomponen.
Así por ejemplo para que te hagas una idea:
En unos brotes de lentejas germinadas unos 4 o 5 días su fibra soluble (que ayuda entre otras cosas a regular los niveles de insulina, aumenta en un 300%) y la vitamina C puede multiplicarse hasta el 600% en tan solo 5 días en los brotes de trigo.

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